Es una enfermedad crónica en la que el sistema inmunitario del paciente ataca a al tejido del colon (intestino grueso), provocando inflamación, úlceras, sangrados y muerte del tejido de la pared interior del colon, impidiendo que se absorban los alimentos y causando sangrados y dolor grave.
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Diarrea constante que puede iniciar con excremento “aguado” hasta llegar a ser líquido y muy frecuente (hasta 30 o más evacuaciones al día).
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Excremento con sangre, al inicio rallado y después ser completamente una hemorragia abundante debido a formación de úlceras abundantes y de gran tamaño en el tejido interno del colon.
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Retortijones o dolor intenso en todo el aparato digestivo y abdominal.
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Sensación de urgencia de evacuar.
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Úlceras o inflamación en los ojos.
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Salida de pus, moco o excremento de heridas (fístulas) que se forman en la zona alrededor del recto o el ano.
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Hinchazón y dolor en articulaciones.
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Úlceras en la boca.
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Sangrado en encías.
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Abultamientos o bolas rojas y sensibles bajo la piel que pueden convertirse en úlceras en la piel.
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Abultamientos que se sienten en el abdomen al presionarlo.
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Cansancio y debilidad que pueden llegar a ser extremas conforme se agrava la falta de alimentación o absorción de nutrientes.
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Pérdida severa o grave de peso,
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Periodos de fiebre frecuentes y de larga duración.
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Desnutrición y deshidratación severa.
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Dolor e inflamación (enrojecimiento) de las articulaciones y los ojos.
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Lesiones como úlceras o zonas de enrojecimiento en la piel.
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Inflamación de vasos sanguíneos que pueden provocar aparición de úlceras en la piel.
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En niños, falta de crecimiento o desarrollo adecuado.
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Problemas de desequilibrio hormonal, especialmente en mujeres y en edades tempranas del desarrollo sexual.
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Problemas de infertilidad secundarios a desnutrición severa.
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Crecimiento lento y/o caída de cabello.
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Crecimiento lento de uñas y uñas delgadas que se rompen fácilmente.
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Cicatrización lenta.